El tamaño del cierre
Cuanto más ancho y más alto, más pesa la persiana y más motor hace falta. Es lo que más manda.
Hablando claro
Aquí no vas a encontrar un precio «desde». Lo que sí te podemos contar, y es lo que de verdad sirve, es qué cosas hacen que ese precio suba o baje, para que cuando pidas presupuestos sepas compararlos.

Lo que mueve el precio
De mayor a menor peso en el total.
Cuanto más ancho y más alto, más pesa la persiana y más motor hace falta. Es lo que más manda.
Una lama ciega llena pesa mucho más que una ballesta de varilla, y eso cambia el motor.
Si el eje, las poleas o los muelles están para cambiar, hay que arreglarlo antes. Motorizar sobre un eje tocado es tirar el dinero.
Tubular o central, y con freno o sin él. Los cierres grandes piden más máquina.
Un pulsador de pared es lo más sencillo. Mandos, llave de calle o control desde el móvil suman.
La fotocélula la montamos siempre. Si hace falta paro de emergencia o pulsadores extra, se añade.
Si hay corriente cerca es rápido. Si hay que llevar la línea desde el cuadro, es más trabajo.
Lo que va incluido
Consejo
Si pides varios, míralos con esto en la mano. La diferencia de precio casi siempre está en lo que no aparece escrito.
Es lo primero que se quita para bajar un presupuesto. Y es justo lo que no se debe quitar.
Que ponga qué motor es y si lleva freno, no solo «motorización».
Si el eje está mal y no lo mencionan, ese gasto va a aparecer luego.
Que diga cuántos van incluidos y qué cuesta añadir uno más.
Del motor y del montaje. Que conste en el papel.
Programar, probar y enseñarte a usarlo forma parte del trabajo.
Dudas de dinero
Porque serían mentira. Dos cierres del mismo ancho pueden llevar motores distintos según de qué sean las lamas y cómo esté el eje. Preferimos verlo y darte un número que se vaya a cumplir.
No. La visita para medir y dar presupuesto no se cobra y no te compromete a nada.
Sí. Una vez visto el cierre, te damos un precio con todo incluido. Si al abrir apareciera algo que no se veía, se te dice antes de tocar nada.
Eso lo hablamos en la visita según el trabajo. Lo importante es que lo sepas antes de empezar, no después.
Sí, siempre.
Presupuesto sin compromiso
Vamos, lo medimos y te decimos cuánto cuesta el tuyo. La visita no se cobra y no te compromete.